En mi caso, esta novela fue un regalo y no me esperaba mucho de ella, pero, para mi sorpresa, lo que parecía una temática ñoña y amorosa terminó en segundo plano tras la aventura y tensión continua. Lo definiría como el ejemplo perfecto que merece la pena leer de "nada es lo que parece".
Para Emma solo puede haber algo peor que pasar un mes junto a Niko: pasar dos. En apariencia, es el chico guapo que todas las madres querrían para sus hijas -guapo, inteligente, cinéfilo y con sentido del humor-, pero Emma sabe que en realidad es un engreído insoportable. Además, a ella no le vale de novio... Niko es del hijo de la esposa de su padre.
A pesar de todo, este año está dispuesta a esforzarse para que las vacaciones sean tranquilas y agradables: va a ser la hermanastra perfecta. Sin embargo, el pueblo levantino en el que veranean se verá sacudido por una serie de crímenes... a los que nadie puede escapar.


